El Urushi
El urushi es considerado como la savia sagrada de Japón , la sangre preciosa del árbol al servicio de la eternidad, es un vínculo vivo. Materia orgánica extraída con una paciencia infinita que representa la excelencia de la artesanía japonesa.
El uso de la laca urushi en Japón se remonta a más de 6000 años. Al principio era utilizada por sus propiedades adhesivas y protectoras en objetos de diario, pero poco a poco adquirió una dimensión simbólica y ritual, vinculada a su durabilidad y aspecto brillante.
Con el tiempo, las técnicas se fueron perfeccionando hasta lograr un alto nivel de maestría entre 1603 y 1868, época Edo.
La savia urushi se extrae de un árbol llamado Toxicodendron vernicifluum mediante un método de extracción muy exigente. Se inicia en verano cuando el artesano realiza finas incisiones horizontales en la corteza para que la savia brote, recogiéndola con una espátula. La recolección se realiza entre junio y octubre. Es una producción corta y escasa por temporada ser temporada única
El componente principal del urushi es el urushi il (70%), completado con agua, gomas y una enzima llamada Lacasa. Al contactar con el aire, la laca absorbe oxígeno, activando la Lacasa que desencadena la polimerización . De esta forma la savia pasa de estado líquido a sólido. Una vez endurecida en el urushi -buró, la laca se vuelve totalmente inerte, sana y antibacteriana, perfectamente apta para el consumo alimentario .
El ki-urushi, utilizado especialmente en Kintsugi , se refiere a la laca cruda que se aplica cuyo endurecimiento puede tardar varias semanas, requiere un entorno específico de temperatura y humedad. Está laca tiene entre sus componentes principales el Urishiol, que es el responsable activo de las propiedades adhesivas y endurecedoras.
PRECAUCIONES
El urishiol en contacto con la piel puede provocar irritaciones persistentes por lo que es fundamental usar guantes para evitar este tipo de molestias. En caso de que se desarrolle una reacción el la piel, lo mejor es lavar la zona con agua fría y jabón y no rascarse la zona afectada.

