Slow Craft
El Kintsugi con Urushi es uno de los ejemplos del “Slow craft” que existen, materia viva, paciencia obligada y un resultado que mejora con los años.
La artesanía contemporánea reivindica la rehabilitación del valor del tiempo para producir, trabajar y consumir mejor. Se pretende proteger el oficio frente a la inmediatez y la producción en masa.
El “Slow Craft” pone en calor tres fundamentos:
El tiempo prolongado, se descarta el resultado rápido o inmediato.
Los materiales auténticos, materiales naturales, trazables, sostenibles y con identidad.
La transmisión del saber, la importancia de aprender y respetar una tradición.
En el Kintsugi tradicional, cada etapa requiere una preparación diferente de la laca:
Laca ki urushi y harina pegado inicial
Laca li urushi y Tonoko relleno de faltas
Roiro urushi para acabado liso
e-urushi para la aplicación de polvo de oro
A diferencia de los materiales que se secan perdiendo humedad, el urushi lo hace gracias a ella, por eso es indispensable el “muro” o caja de secado donde temperatura y humedad están controlados.
El Kintsugi no es un estilo, no es una estética , es un proceso material codificado q se ha transmitido desde hace siglos.
La denominación de “Kintsugi” implica obligatoriamente el uso de “Urushi”.
URUSHI vs RESINA EPOXI
Actualmente existe una fórmula de iniciación al Kintsugi a través de la utilización de resina epoxi, lo q ha permitido descubrir el Kintsugi a miles de personas. Los kits de epoxi ofrecen resultados muy aparentes y las reparaciones se realizan en un periodo de tiempo muy corto.
La reparación de cerámica rotamediante el uso de resina epoxi decorada con purpurina dorada no es más que una inspiración del Kintsugi, pero no es Kintsugi, ya que como he comentado anteriormente, Kintsugi implica obligatoriamente el uso de “Urushi”.
El Urushi es una resina vegetal renovable, su producción es local y artesanal, y es biodegradable una vez polimerizada. La resina epoxi es un derivado de la industria petroquimica, no es biodegradable y su fabricación implica procesos químicos pesados y sus residuos líquidos están clasificados como desechos peligrosos.
Este punto va adquiriendo más fuerza dentro del movimiento “Slow craft” donde el Kintsugi con Urushi responde exactamente a los criterios del movimiento, donde se buscan prácticas más lentas, más profundas y más arraigadas en un saber hacer real.

